Delicioso Ajoblanco: Receta refrescante y fácil en solo 5 pasos

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¿Te apetece probar una deliciosa y refrescante receta en estos días de calor? En este artículo te traigo la receta de ajoblanco, una sopa fría tradicional de la gastronomía mediterránea que te hará disfrutar de una experiencia gastronómica única.

¿Qué es el ajoblanco?

El ajoblanco es una sopa fría típica de Andalucía, especialmente de las provincias de Málaga y Granada. Su base está compuesta por almendras, ajo, aceite de oliva y pan. Es una opción ideal para combatir el calor y también se le conoce por ser una sopa energética y nutritiva.

Información previa

  • Número de comensales: 4
  • Dificultad: Fácil
  • Tiempo estimado de preparación: 15 minutos

Ingredientes

  • 200 gramos de almendras crudas
  • 2 dientes de ajo
  • 100 gramos de miga de pan
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 30 ml de vinagre de Jerez
  • Sal al gusto
  • Agua

Pasos para la preparación

  1. En un recipiente, pon a remojar las almendras en agua caliente durante 1 hora aproximadamente.
  2. Después de remojar las almendras, quítales la piel y colócalas en el vaso de la batidora.
  3. Añade los dientes de ajo, la miga de pan, el aceite de oliva, el vinagre y la sal al gusto al vaso de la batidora.
  4. Tritura todos los ingredientes hasta obtener una textura cremosa.
  5. Puedes ajustar la consistencia añadiendo agua según tu preferencia.
  6. Refrigera el ajoblanco durante al menos 2 horas antes de servirlo.
  7. Sirve el ajoblanco bien frío y disfruta de su frescura y sabor único.

Beneficios del ajoblanco

El ajoblanco destaca por ser una receta muy nutritiva y saludable. Las almendras son una excelente fuente de grasas saludables, proteínas y fibra, que ayudan a mantener un buen funcionamiento del sistema cardiovascular. Además, el ajo es conocido por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, y el aceite de oliva virgen extra es rico en antioxidantes y ácidos grasos esenciales.

Recomendaciones y consejos

Para potenciar aún más el sabor del ajoblanco, puedes añadir unas uvas peladas y troceadas al servirlo. También, es importante utilizar almendras crudas y no tostadas para mantener su sabor suave y delicado.

Curiosidades sobre el ajoblanco

El origen del ajoblanco se remonta a la época de los romanos, que ya consumían una sopa fría similar. Además, tradicionalmente se servía en cazuelas de barro para mantenerlo fresco y conservar todas sus propiedades.

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